“Los hijos cambian la vida”

La sonrisa más hermosa del mundo

No sé quien fue el o la genio que acuñó esa frase, pero sea quien sea, no podría estar más de acuerdo.

La vida ciertamente cambia cuando se tienen hijos, pero el cambio no se trata de si se tiene más o menos tiempo para salir, si se va a más o menos fiestas, si se duerme más temprano o más tarde o siquiera si es posible dormir toda la noche sin que un bebé te despierte a las 3:00 ó 4:00 de la mañana.

El mayor cambio en la vida de cualquier nuevo padre/madre es que a partir del momento en que esta nueva vida llega, la vida propia cambia de foco, cambia de sentido.

Mi mamá me enseño, con hechos, que cuando se tienen hijos el egocentrismo, el orgullo, el egoismo son, no solo malos, sino inaceptables o como mamá decía cuando yo era niño; “Prefiero salir mal vestida y sucia a la calle con tal de que mis hijos (eramos 3) se vean bien”.

Sí, es verdad, la vida cambia porque cambia de sentido, cambia de dirección, cambia de perspectiva.

Desde que nació Sophia no he hecho otra cosa que revisar y recordar todas aquellas cosas que han sido importantes en mi vida, las positivas y las negativas, aquellas que ayudaron y aquellas que dolieron.

En realidad, Sophia se ha convertido en el punto que diferencia el “antes” y  “depués” en mi vida. Sí, es cierto, mi relación y matrimonio con TJ es una de las mejoras cosas en mi vida, pero Sophia es definitivamente el mayor cambio para ambos, un cambio de que no solo define nuestras vidas individualmente, sino también nuestra vida en pareja.

Sophia no solo me hace recordar, sino “re-visar” (ver de nuevo) las cosas que han sido importantes en mi vida y que me hacen el hombre que soy hoy día. Las cosas que han sido importantes, las que me han marcado y las que quiero de alguna manera pasar a mi hija.

Sí, tener hijos cambia la vida, la hace mucho más significativa, la hace mucho más completa y la hace una constante aventura, un reto y una mejor vida para vivir.

¡Gracias TJ y Sophia por cambiar mi vida!

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